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Frida, moda digna de exposición

El temperamento y la vida de una gran artista reviven en una pasarela que se estaciona en La Casa Azul

Angélica Luciano

Frida Kahlo entendió como pocos el poder de la imagen y creo un estilo  ecléctico e indigenista que retaba al mundo del mink y las plumas.

Bajo una impactante imagen visual que construyó  a través de su ropa, Frida era capaz de parar el tránsito en las calles de San Francisco y Nueva York al desfilar adornada de moños y holanes, atuendos que mostraban un claro orgullo hacia sus raíces mexicanas y que le servían, al mismo tiempo, para esconder sus grandes flaquezas físicas.

Hoy, esas prendas, creadas e intervenidas por la misma pintora, pueden observarse en una gran exposición dedicada a los vestidos con los que Frida pasó a la inmortalidad.

Las apariencias engañan: los vestidos de Frida Kahlo

Bajo la premisa de dar a conocer la influencia que la pintora mexicana ha tenido en la moda internacional se presenta en el Museo Frida Kahlo, mejor conocido como La Casa Azul “Las apariencias engañan: los vestidos de Frida Kahlo”, una exposición que toma su nombre de un dibujo en el que  Frida retrata su cuerpo desnudo con la columna rota y una pierna cubierta de mariposas, todo bajo un elegante vestido blanco  en el que  la misma autora escribió  “Las apariencias engañan”.

Una muestra clara de lo que la moda representó para Frida Kahlo: una oportunidad para esconder sus defectos  y dolores físicos, pero también una forma de mostrarle al mundo su personalidad avasalladora con la que es recordada en la actualidad.

Así, la moda de Frida estuvo regida por dos circunstancias que marcaron su vida, la polio que le dejo secuelas en una pierna y un accidente de autobús que le destrozo la columna  y la dejo dañada para toda la vida.

Bajo esas circunstancias la ropa de Frida se caracterizó por faldas largas, botas de tacón de plataforma en una pierna para disimular  la cojera, así como  blusas cortas y peinados complicados que centraban la atención en su rostro y no en sus piernas ni en su fracturado torso.

La exposición integrada por vestidos, faldas, pantalones, corsés, zapatos, perfumes, tocados, joyas y otros objetos, para contar más de 300 en total, hablan del estilo muy característico de la gran pintora que escribiera “pies para que los quiero si tengo alas p’ volar”.

El estilo de Frida

En las prendas, encontradas en 2004 en dos baños de La Casa Azul y mostradas por primera vez en esta exposición, Frida muestra su gusto irrenunciable por el color, un gozo  por el estilo ecléctico que combina texturas y orígenes indígenas de acuerdo a su estado de ánimo y en las que se revela, también, a una mujer coqueta, femenina, para quien vestirse representaba toda una ceremonia que le podía llevar horas.

Sin duda un estilo muy llamativo, impactante  y particular que se hiciera más famoso cuando en 1937 la revista Vogue, la Biblia de la Moda, logrará que Frida Kahlo y su estilo indigenista aparecieran en su portada, logrando con eso, más afectos a la  manera de resaltar su personalidad.

Inspiración internacional

La influencia más grande que tuvo Frida en la moda contemporánea puede observarse en el uso de los textiles mexicanos, pero también en los corsés, flores y encajes que siempre portaba.

Prueba de ello es el corsé diseñado en cuero por el artista Jean Paul Gaultier para la firma japonesas Comme des Garçons y tres vestidos diseñados por Ricardo Tisci para Givenchy, inspirados en la imagen de la pintora mexicana, los cuales forman parte de la exposición montada en la Casa Azul.

Otros diseñadores que han visto a Frida como fuente de inspiración son McQueen, Rei Kawakubo o Viktor & Rolf y muy recientemente la diseñadora Stella McCartney también ha volteado a ver la forma en la que Frida exponía su indumentaria.

La renovación

Todas estas prendas que llevaban guardadas cerca de 50 años necesitaron de un delicado trabajo de restauración y por ellas pasaron brochas de pelo suave, microaspirado con mallas, refuerzos a soportes con telas de gran calidad, costuras y planchado al vapor.

Mediante este proceso se pudieron reconocer telas y bordados originarios de Puebla que en la actualidad ya no se producen.

La exhibición

“Las apariencias engañan: los vestidos de Frida Kahlo” puede observarse a lo largo de cinco salas de La Casa Azul. La obra inicia con una introducción del estilo de Frida y en ella se muestran aparatos ortopédicos que la pintora utilizó, en la segunda sala se ponen a la luz nueve vestidos con los que Frida ha pasado a la historia a través de sus pinturas, los cuales se irán renovando hasta presentar un total de más de 30 indumentarias, la tercera sala pertenece a los accesorios, blusas y joyería que distinguieron el look de la artista, mientras que la cuarta y quinta salas muestran la influencia de la pintora en la moda internacional.

El Museo La Casa Azul se ubica en Londres 247. Del Carmen, Del. Coyoacán. México DF. Abre los martes de 11:00 a 17: 45 hrs y miércoles a domingo de 10:00 a 17: 45 hrs. Entrada: $ 75 público general, $55 con credencial o identificación nacional, $ 35 estudiantes y maestros con credencial.