Dell’Orefice, el glamour no tiene edad

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Marzo 20, 2014


Si hay un oficio en el que el término ‘longevo’ no suele escucharse, ése es el del modelaje. Contadas son las maniquíes que, con más de cuatro décadas cumplidas, logran acaparar portadas de revistas y campañas publicitarias.

Carmen Dell’Orefice resulta una excepción a la regla. Esta legendaria modelo de 82 años se mantiene tan vigente como en sus días de juventud. “He tenido más portadas en la última década que las que tuve en todos los años anteriores”, asegura.

Durante la edición Primavera/Verano 2013 de la Semana de la Moda de Nueva York, la también actriz fue la encargada de cerrar el desfile de la firma Marimekko, dejando claro que la edad no es un factor condicionante para destacar en el campo de la moda.

Carmen Dell’Orefice nació en 1931 en la ciudad de Nueva York, Estados Unidos. De padre violinista y madre bailarina, ambos inmigrantes, fue descubierta a los 13 años por la esposa de un fotógrafo cuando bajaba de un autobús.

Antes de convertirse en modelo -oficio en el que incursionó para apoyar a su madre económicamente-, anhelaba ser bailarina de ballet, sueño que se vio truncado a causa de una fiebre reumática que la mantuvo en cama durante un año.

En 1945 firmó un contrato exclusivo con la revista Vogue, cuya primera portada llegó en 1947. Durante su adolescencia, Carmen tuvo la oportunidad de posar para el afamado pintor Salvador Dalí, quien como remuneración a su trabajo le obsequió una pintura.

La norteamericana anunció su retiro del mundo de la moda en 1959; empero, regresó con fuerza a la escena unos años más tarde. La maniquí, asimismo, ha probado suerte en la actuación. De la mano de Woody Allen, ha participado en las cintas Celebrity (1998) y The Curse of the Jade Scorpion (2001).

Su cartera de clientes comprende firmas como Revlon, Elizabeth Arden, Thierry Mugler, Yves Saint Laurent, Jean Paul Gaultier, Rolex y la tienda departamental El Palacio de Hierro, con la que ha colaborado en tres campañas publicitarias.

Dell’Orefice ha contraído nupcias en tres ocasiones. Su primer enlace tuvo lugar a la edad de 21, luego de cinco años de noviazgo y tres abortos. De esta relación nació su única hija, Laura. Cuando la modelo descubrió que su marido le había sido infiel, decidió divorciarse.

A los 28 volvió a casarse, en esta ocasión con un fotógrafo, quien la abandonó por no estar preparado para el matrimonio ni para criar al hijo de otro hombre. Su tercer esposo fue un arquitecto, a quien conoció en 1963 y cuya relación duró 11 años.

La modelo ha tenido, asimismo, amoríos con fotógrafos, presentadores y empresarios. Gracias a una de estas relaciones conoció a Bernie Madoff, quien la defraudó por varios millones de dólares, lo que la obligó a seguir trabajando.

El dinero; sin embargo, no ha jugado un papel fundamental en su vida, pues cuando era pequeña su situación económica era precaria. “Me gusta vivir de manera sencilla y, en ocasiones, cocino para grupos pequeños de amigos”, señala.

Con más de seis décadas de carrera, es un ejemplo excepcional de la longevidad en el modelaje. Su cabellera plateada y piel con escasas arrugas evidencian que los años han pasado por ella, pero éstos juegan a su favor.

Pulso Político Online/Agencias

 

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